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Cultivar el Sentido del Movimiento: Manifestar la arquitectura del cuerpo y despertar la amnesia sensorial y motora
Cultivar el Sentido del Movimiento: Manifestar la arquitectura del cuerpo y despertar la amnesia sensorial y motora
El cuerpo es una totalidad donde cada una de las partes funciona como una unidad propia, en relación con las otras y con el conjunto. . Las estructuras del cuerpo tienen todas las posibilidades de movimiento que necesitamos, pero con frecuencia solo actualizamos unas pocas. Un ritmo de vida acelerado puede favorecer una movilidad sesgada pues usamos ciertas partes del cuerpo demasiado--lo que conlleva a desgastes, inflamaciones, bloqueos, desequilibrios--mientras que otras apenas si las sentimos o movemos, sufrimos entonces de ‘amnesia sensori-motora’, con limitaciones en el alcance de nuestras acciones.
Para que las estructuras del cuerpo funcionen bien necesitamos utilizarlas todas de diversas maneras. Las prácticas somáticas buscan activar concientemente el potencial propio de su arquitectura y organización centrándose en como ‘corporeizamos’ o manifestamos de manera evidente las sensaciones internas de las diferentes partes del cuerpo. Por ejemplo, mueva concientemente el diafragma toráxico haciendo el sonido que hacen los monos congos en sus aullidos y observe la tri-dimensionalidad en la movilidad de éste importante músculo con forma de cúpula; o, experimente con la danza del vientre y observe como logra manifestar los movimientos peristálticos--como de serpiente--de las vísceras y órganos internos del torso; u, obsérvese corporeizar los movimientos de la columna vertebral, caderas y glúteos de una danza africana; busque también corporeizar la continuidad y densidad del liquido de la espina dorsal, cualidad muy evidente en los movimientos sostenidos del Tai chi. Observe los límites y posibilidades que experimenta en estas actividades, por ejemplo, cuanto logra sentir el volumen y lados de la estructura que está activando.
Un aspecto importante de las estructuras del cuerpo es que todas son variantes de la forma tubular, constituidas en sistemas de bombeo interrelacionados que se condensan y expanden moviendo así fluidos y materias de variadas densidades. Sentir y activar concientemente estos sistemas de bombeo puede ser muy útil, tal como para discriminar y guiar el movimiento de evacuación, mantener un esfuerzo cardiovascular en actividades intensas, manejar un dolor de cabeza, controlar un orgasmo, bombear los pies y manos para una mejor circulación y equilibrio total, lograr una mejor relajación, así como para condensar y expandir cualquier parte del cuerpo en toda circunstancia en la que necesitemos estar más concientes de lo que estamos haciendo. Por ejemplo, mientras camina en la calle o sobre la arena, o hace una actividad exigente como surfear; centre su atención en el bombeo de los pies enfatizando su condensación, expansión y agarre sobre la superficie; observe que pasa con su postura y movimientos.
Otra característica importante de los sistemas de bombeo del cuerpo es que fluyen en su mayoría del centro a la periferia del cuerpo y de vuelta; irradiando desde el vientre hacia las extremidades como en las ‘estrellas de mar’. Las vísceras en el centro del cuerpo garantizan la supervivencia vegetativa, son el anclaje del cuerpo con la tierra y la base de apoyo de todo movimiento durante todos los estadios de la vida, mientras que las extremidades son principalmente responsables de los desplazamientos. Un bebé que se mueve apoyado sobre el vientre está consolidando esa base con la compresión de la superficie y la conexión que establece entre su centro y la actividad de sus extremidades. Masajear los órganos viscerales activa la conexión con la tierra. Experimente acostado de lado, palpe su vientre y sienta la movilidad y vitalidad de los órganos viscerales; busque sentir las diferentes formas, volúmenes, texturas. Respire tranquilamente y busque equilibrar la tensión de la parte anterior, o delantera y posterior, o trasera del vientre. Repita la palpación sobre el otro costado. Tome su tiempo a disfrutar este auto-masaje. Observe luego, sea de pié, sentado, en cuadrupedia, como siente su conexión con la tierra; levante los brazos y note el apoyo de éstos sobre el volumen y base del vientre. Establecer la base de apoyo antes de iniciar el movimiento es un aspecto esencial de una movilidad coordinada, así que activar el soporte de los órganos previo a la ejecución de cualquier movimiento es asegurarse de que nos movemos con seguridad.
Activar y corporeizar la arquitectura y las formas del cuerpo de diferentes maneras es clarificar lo que sentimos y manifestarlo de manera evidente, es moverse sin esfuerzo--en acuerdo con el potencial de sus estructuras, con eficiencia,y versatilidad; es entrar en los misterios del cuerpo para actualizar y disfrutar de nuestras posibilidades individuales.
Dra. Ninoska Gómez, Ph.D., Psicología del desarrollo psicomotor, bailarina, educadora somática, RSME, registrada en ISMETA (Internacional Somatic Movement Education and Therapy Association) Estudio LOS ALMENDROS
