You are hereCULTIVAR EL SENTIDO DEL MOVIMIENTO: DANZAR, BAILAR, CELEBRAR

CULTIVAR EL SENTIDO DEL MOVIMIENTO: DANZAR, BAILAR, CELEBRAR



 
El cuerpo, la ‘nave de viaje’ con la que realizamos nuestra existencia, es el  resultado extraordinario de unos 3.000 millones de años de evolución y supervivencia.    Actualizar sus posibilidades, mantenerse en forma y seguir descubriendo los muchos secretos del cuerpo-mente-espíritu es el desafío constante que cada uno maneja de manera diferente.    Reconocemos sensaciones y estados comunes que nos informan de la calidad de nuestro funcionamiento, por ejemplo, el nivel de cansancio y la  pesadez; la capacidad de mantener un esfuerzo físico o mental intenso; la poca motivación hacia actividades físicas con riesgo; los diversos dolores; el tiempo de recuperación de dolencias y frustraciones; la dificultad de conciliar el sueño y de activarse al despertar; las reacciones indebidas de intolerancia y enojo.  Sin embargo, queda aún mucho que investigar sobre lo que sentimos para aprender sobre como se construye un funcionamiento óptimo y es quizás por eso que existen tantas actividades para mantenerse en forma y cuidar el cuerpo.  

Desde tiempos antiguos ‘la danza’ ha servido como forma primordial de expresión, comunicación, adaptación y mucho más.  De las danzas tribales hasta formas casi matemáticas como el ballet, la danza implica  un repertorio identificable de movimientos (de salsa, tango, jazz, ballet, samba, contemporánea, etc), muy en relación con el ritmo y la música y cuya expresión puede dar lugar a resultados insospechados  e indescriptibles, tanto al nivel subjetivo como externo.  El efecto de la calidad de una excelente danza va más allá de lo que podemos nombrar. En el Estudio LOS ALMENDROS se practican e investigan la danza contemporánea y las danzas latino-americanas como actividades artísticas y de crecimiento personal y social.    Estas danzas desarrollan la vitalidad, la coordinación, el placer de la música tropical y otras, el encuentro con la estética personal y el convivio social.  Se practican ejercicios somáticos para sensibilizarnos al funcionamiento interno, juegos y progresiones rítmicas--desde el caminar hasta dejar nacer las danzas, la improvisación estructurada, la relajación con los balones de gimnasia, juegos con elásticas, cuerdas y otros objetos.  Se investigan maneras de celebrar las posibilidades y secretos del cuerpo–mente con seguridad y placer, asi como sus efectos en nuestra conciencia personal y social. 

La necesidad de mantenerse en forma--‘úselo o piérdalo’--es un desafío constante y  una vía para aprender del cuerpo, dialogar y crecer socialmente.  De nosotros depende el crear maneras adecuadas para satisfacer nuestras necesidades personales y comunitarias.  Como dice la canción. ‘caminar es andar’, como también caminar-danzar es atreverse a investigar los muchos secretos del cuerpo-mente-espíritu y de la dinámica social, guiada por el disfrute de la belleza interior y el deseo de compartir y armonizar.  Dancemos!